Consejos para frenar correctamente una moto

Comparti en Redes Sociales

Seguimos con algunos consejos de conducción en Motopress. En esta entrega te voy a comentar algunos tips y consejos que a mí me resultaron muy útiles a la hora de lograr una buena frenada.

En primer lugar, hay algo que es esencial, y es que manos y pies deben trabajar juntos para lograr una frenada suave y coordinada. Todos los controles de freno están sobre la parte derecha de la moto: mano derecha freno delantero, pie derecho freno trasero; mientras que los mandos para realizar los cambios están del lado izquierdo: mano izquierda embrague, pie izquierdo palanca de cambios. La excepción está en los scooters, donde el embrague es reemplazado por el freno trasero.

bmw raceSi observamos las motos de pista de grandes cilindradas y muchas de las motos actuales, veremos que vienen equipadas con dos grandes discos de freno delanteros (más de 300 mm de diámetro) y con grandes pinzas que los muerden, y, por el contrario, la rueda trasera tiene un único disco más pequeño, al igual que la pinza. Esto ya nos da un indicio de por qué se diseñan de esta manera las motos, y no sólo las de carrera, sino que las de calle también, en su gran mayoría. La explicación es sencilla: el 70% del poder frenante de la moto se lo da el freno delantero, el resto queda en manos del tren trasero, sea freno de disco o freno motor.

Es muy común que quienes se inician en el motociclismo usen más el freno trasero que el delantero por el temor de clavar la rueda delantera, pero está comprobado que usar sólo el freno trasero incrementa muchísimo la distancia de frenado, a diferencia del delantero.

Veamos ahora qué pasa cuando hay que frenar. Se nos van a presentar generalmente dos escenarios distintos: la frenada normal y la llamada frenada de emergencia. En la primera es donde uno puede dedicar al proceso de frenado un tiempo considerable, por ejemplo, cuando nos acercamos a un semáforo, un cruce, un peaje, etc. Al momento de comenzar a frenar, debemos conservar la cabeza y la vista hacia el frente escaneando siempre el camino buscando una eventual vía de escape en caso de emergencia. La maniobra de frenado se inicia presionando ambos frenos y desacelerando al mismo tiempo, para luego accionar el embrague y bajar un cambio para dar lugar al freno motor para que haga su parte del trabajo. Esta sucesión de acciones que parecen complicadas cuando se leen, con un poco de práctica se vuelven automáticas sin que nos demos cuenta. Es bueno practicar en cada frenada cuando uno recién se introduce en el mundo de las dos ruedas, el utilizar ambos frenos (y principalmente el delantero), no sólo por la eficacia en la frenada misma, sino que ello nos generará la costumbre de frenar siempre así, y en caso de emergencia será un acto reflejo accionar ambos frenos, lo que se traducirá en una frenada mucho más efectiva.

Pero qué pasa si tenemos que frenar de urgencia o en forma repentina. Acá es donde es importante tener en claro una sola cosa: se usa principalmente el freno delantero, y no hay que dudar en usarlo ni tener miedo de hacerlo, ya que las motos están diseñadas para soportar todo el peso en la rueda delantera en caso de frenada. Por eso se le da tanta importancia al grosor de los barrales de las horquillas y a su recorrido, ya que éstas soportarán todo el peso en una frenada.

Cuando frenamos “con ganas”, la moto va a necesitar que se cargue todo el peso sobre la rueda delantera, y para ello debemos comenzar presionando levemente el freno trasero para que la moto se agache, y luego presionar el freno delantero de a poco para luego incrementar la fuerza y darle “a fondo”, y así lograr detener la moto. De esta forma se producirá la transferencia de peso hacia adelante y el freno delantero será el encargado de frenar a la moto, una frenada que comenzó con el trasero que hizo que la moto “en su conjunto” se agachara, para luego terminar la frenada con el delantero. Esta es la razón por la cual en casos de frenadas bruscas el freno trasero sirve sólo para bajar la moto y luego continuar con esa transferencia de peso hacia adelante. Por eso es también importante que luego de estar usando el freno delantero, la rueda trasera apenas tocará el piso (si es que no queda en el aire), y si volvemos a tocar el freno trasero lo único que lograremos es bloquear la rueda y desacomodar la moto, y no vamos a querer que eso pase.

Importante: nunca apretar violentamente el freno de una vez, ni el delantero ni el trasero, salvo que queramos clavar la rueda e irnos al piso, salvo que tengamos ABS por supuesto. Siempre hay que ir apretando de apoco para que una vez que el frente se “hunda”, ahí sí darle al máximo.

Habrá seguramente ocasiones en las cuales tendremos que disminuir la velocidad o frenar en una curva. Es importante recordar que cuando frenamos dentro de una curva, el grip que ejerce la cubierta sobre el suelo se comparte. Es decir, el grip se usa para que exista agarre al doblar y a su vez para frenar, todo al mismo tiempo, por lo que habrá un momento donde la capacidad de agarre disponible para cada cosa será limitada. Para evitar sobresaltos habrá que frenar suavemente, e incluso estar atentos y escanear el piso por delante nuestro para identificar posibles derrames de gasoil, tierra, alcantarillas, etc. Mirar bien nos permitirá determinar cuán cerrada es la curva y determinar en qué lugar frenar.

No confundir esto con la forma en que se debe tomar correctamente una curva que es muy distinto, ya que la mirada va puesta a la salida de la curva. Acá estamos suponiendo un caso de tener que frenar dentro de la curva.

Obviamente la situación cambia si estamos circulando con lluvia o sobre tierra, ya que no aplica la misma técnica que para una frenada de emergencia, y todo dependerá también de qué tipo de moto estemos usando, no es lo mismo una de pista, que una trial o una chopper. En otra nota hablaremos sobre técnicas de conducción sobre tierra o pisos mojados.

En definitiva, con una técnica adecuada y luego de mucha práctica es posible frenar una moto liviana de 60 km/h a 0 km/h en solo 6 metros, el ancho de una calle. Suena exagerado, sin embargo, la práctica demuestra que sí es posible, por eso recomiendo que cuando uno puede, debe practicar frenadas siempre que sea seguro tanto para nosotros como para terceros.


Comparti en Redes Sociales

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *