Consejos: manos y dedos dormidos, causas más comunes y cómo evitarlo

Comparti en Redes Sociales

Todos los que andamos en moto, seamos nuevos o experimentados en el arte de manejar, hemos sufrido esa horrible sensación cuando se nos duermen, o entumecen las manos y los dedos. Convengamos que las manos y los brazos, son las partes de nuestro cuerpo que se llevan la peor parte al manejar una moto; con excepción de aquella donde termina la espalda, que en casos de viajes largos es la que realmente nos pasará factura, pero por suerte existen los corderitos.

Ya sea frío, vibraciones, peso, fuerza, o simplemente dejar las manos quietas sosteniendo el acelerador y apoyando uno o dos dedos en el freno, todo, absolutamente lo soportan nuestras manos. Si a ello el sumamos la ergonomía del manubrio respecto de la posición de manejo, es casi un hecho que se nos van a dormir los dedos y manos.

A continuación una pequeña enumeración de las causas principales de este flagelo.

Frío

El frío es nuestro peor enemigo y causante del entumecimiento de los dedos. Este es un problema muy común, incluso con temperaturas por encima de los 10 grados centígrados y utilizando guantes. En estos casos el problema no es tanto la baja temperatura, sino el viento, por ello es importante conseguir bloquear la corriente de aire en nuestras manos.

Como opciones en estos casos hay varias, donde la más común son los cubre puños plásticos, que no sólo nos protegerán del viento gélido, sino también en el tránsito urbano ante un golpe con los autos, e incluso ante una caída. Pero obviamente estos accesorios le quedan muy bien a las motos de trial, incluso a los scooters, pero no son una buena opción para las motos de pista o naked. Hay otras opciones, que se usan mucho en ciudad, que son las fundas cubre puños; una solución muy práctica para la moto de ciudad.

Pero el frío no es la único responsable. Las manos se nos enfrían porque el cuerpo prioriza mantener caliente los órganos, entonces se concentra en el calor que necesita nuestro corazón a medida que la temperatura desciende. Esta es la razón por la cual debemos estar bien abrigados, ya que con un buen equipo de primera piel, y camperas apropiadas vamos a poder mantener el cuerpo caliente y frenar el enfriamiento de nuestras manos, haciendo que nuestro cuerpo se transforme en un radiador que bombee sangre caliente a todas las extremidades, tanto manos como pies.

Otra opción contra el frío, aunque más cara, son los puños calefaccionados. Si bien algunas motos los traen de fábrica, también existen kits que se pueden agregar a nuestras motos que se conectan al sistema de 12 volts. Es una gran solución ya que no siempre salimos preparados para enfrentar el frío, y en climas tan cambiantes como el nuestro, podemos llegar a encontrarnos con un fresco de golpe, y los puños calefaccionados son una gran opción.

Vibraciones

Incluso el más sereno de los motores de cuatro cilindros en línea puede transmitir una indeseada vibración que repercutirá directamente en nuestras manos. Veamos cómo minimizarlas para evitar el adormecimiento de nuestras manos.

La forma más económica y sencilla de disminuir las vibraciones es la colocación de contrapesos en los manillares. Muchos no saben ni qué son, ni para qué sirven, incluso ahora que estás leyendo, tal vez ni sepas dónde están colocados (si tu moto los tiene). Los contrapesos van en la punta de los manillares, generalmente son de color negro, y sobresalen algunos centímetros. La mayoría de las motos los trae de fábrica, pero pueden ser reemplazados y también colocarse a aquellas que no los tienen. Pero veamos cómo funcionan. Todos los motores de combustión interna generan vibraciones, algunos más, otros menos. Las vibraciones se van a sentir más en un mono cilíndrico que en un cuatro cilindros, pero en éstos, si bien no hay vibraciones a bajas vueltas, sí generan lo que se llama vibraciones de alta frecuencia cuando el motor gira a altas revoluciones. Sin entrar en detalles técnicos, voy a tratar de explicar cómo ayudan a reducirlas. Los motores se montan al cuadro de la moto, que es rígido. La horquilla se une con el cuadro, y a su vez el manubrio se sujeta a la horquilla, todos estos elementos rígidos; por ende, la vibración que genera el motor, más allá que esté sobre bujes, forzosamente se va a transmitir a los mandos de las motos sujetados por nuestras manos. Los contrapesos cumplirán la función de neutralizar las vibraciones de alta frecuencia que lleguen al manillar, ya que dependiendo del peso, ayudarán a absorber esas vibraciones de alta frecuencia.

Los grips de goma eva son otra opción barata y sencilla para disminuir las vibraciones que generan el entumecimiento de las manos. Los hay en distintos espesores y es muy sencillo colocarlos.

La instalación de un control de crucero también ayudará a evitar el adormecimiento de nuestra mano derecha en viajes largos. Si la moto no viene equipada de fábrica con uno de estos sistemas, se pueden colocar luego y los hay de distintas calidades y formas de accionamiento. Estos dispositivos ayudarán muchísimo a relajar la mano en viajes.

Ergonomía / posición de manejo

Muchas veces, no son ni el frío ni las vibraciones los responsables de que se nos duerman las manos, sino la misma posición de manejo, que hace que carguemos mucho peso sobre las muñecas y las manos. La forma más sencilla de solucionarlo es regular la posición del manubrio para acercarlo lo más que se pueda al cuerpo y evitar cargar peso sobre las palmas de las manos y buscar la posición más cómoda.

Si regulando el manubrio no alcanza, se pueden reemplazar las torres para elevarlo y que nuestras manos tomen el manubrio de una manera más cómoda, ya sea en distancia o altura. Incluso se puede reemplazar el mismo manubrio por otro con distinta forma, altura, ancho, ángulo, etc.

Ahora bien, si te vas de viaje y no tuviste oportunidad de agregar alguno de estos accesorios, o bien nunca usaste la moto para un viaje largo y te encontrás con que al rato se te duermen los dedos y se entumecen las manos, hay algunos tips que podemos seguir para solucionarlo al menos provisoriamente. Lo primero es tratar de alivianar el peso sobre nuestras muñecas y manos, cosa que lograremos apretando el tanque con las rodillas y tratando de distribuir el peso de manera que el torso realice la fuerza ayudado por las rodillas, en lugar de las manos. Esta técnica requiere de algo de práctica pero servirá para alivianar temporalmente el peso que soportan las manos. La otra opción es cuando hacemos viajes largos, al hacer las paradas obligatorias cada hora o 120 kms, sacudir las muñecas, sin miedo, aunque se verá un poco raro, ayudará a que la sangre vuelva a fluir normalmente por las manos y muñecas, cosa que ayudará a relajar los músculos.

Si hace mucho frío y este es el responsable, un par de guantes de goma o de plástico (los que usamos a veces para la lluvia para que no se nos mojen las manos), servirán para usarlos debajo de los guantes comunes; ya que van a cortar el viento. Y si notas que la causa principal es que el puño es muy fino, (cosa muy común), y no tuviste tiempo de agregar uno de goma eva, con un poco de “duct tape” (que siempre hay que llevar en un viaje), podés engrosar el manillar con el doble propósito de darle algo más de ergonomía y absorber vibraciones. Para que no quede el pegote cuando la sacás, se puede envolver previamente la empuñadora con una bolsa de plástico y encima ponerle la cinta.

Obviamente habrá otras opciones para solucionar el tema de los dedos y manos “dormidas”, si tenés la tuya, dejanos un comentario abajo.


Comparti en Redes Sociales

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *