Cómo elegir la moto correcta

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En otra entrega te comentaba sobre pautas básicas que es necesario tener en cuenta cuando uno se inicia en esta pasión de andar en moto.

Nos gustan las motos, está bien, pero qué tipo de moto es la adecuada para nosotros. Más allá del gusto y posibilidades económicas de cada uno, siempre es importante tener en cuenta qué uso le vamos a dar a nuestra compañera, ya sea que nos guste viajar, usarla para ir a trabajar, hacer motocross, correr en circuito o simplemente tenerla guardada en el garaje para simplemente deleitarnos mirándola.

elegir moto

Con lo anterior aclarado, es importante saber que manejar una moto requiere una mayor concentración que la necesaria para manejar un auto, y no sólo eso, sino que también debemos estar en buena forma física para soportar los rigores que implican manejar una moto. Vas a necesitar fuerza tanto en la parte superior como inferior del cuerpo, ya sea para moverla para inspecciones de rutina, por ejemplo, o simplemente para estacionarla.

Si tenés pensado llevar pasajeros con frecuencia vas a necesitar fuerza no sólo para sostener la moto (con un pasajero) parado en el tránsito, sino también para aguantarla mientras ese pasajero se sube y se baja; y ni hablar de la fuerza necesaria para levantar la moto del piso si se llega a caer.

Los efectos del viento, el sol, el frío, la lluvia y la exposición en general a las inclemencias del medio ambiente, harán que te canses más rápido en comparación con el manejo de un auto. Por ello, para manejar de una manera segura es fundamental estar preparado mentalmente además de estarlo a nivel físico.

Por eso, debemos elegir una moto que se acomode a nosotros, y no nosotros a ella. Debe ser confortable y por sobre todo permitirnos usarla de manera segura, esto es por ejemplo llegar al piso con los pies correctamente (no en puntitas de pies), alcanzar todos los controles de forma natural, y que la postura sea cómoda; porque si no prestamos atención a esto, tarde o temprano vamos a sufrir y padecer la moto en lugar de disfrutarla.

Conociendo nuestra moto

Cuando nos subimos por primera vez a nuestra moto, debemos tomarnos el tiempo suficiente para estudiarla completamente. Ubicarnos cómodamente, tomar el manillar, presionar freno y embrague para “tantearlos”, ver la dureza y resistencia que ofrecen, poner un pie en los cambios, sentir el recorrido, buscar el Neutral, ver cómo entra, pisar el freno, ubicar el pie de manera que nos quede cómodo para frenar y medir la distancia al piso, sintiendo de alguna manera el volumen y el peso de la moto.

Cómo elegir la moto correcta

Hoy en día muchas motos ofrecen controles regulables, que hacen más fácil encontrar nuestra posición, por lo que tenemos que ubicarlos de manera tal que brazos y piernas queden ubicados de la manera más natural posible.

Evaluando los riesgos

Existe una realidad, y es que el andar en moto es más peligroso que hacerlo en auto, porque los motociclistas carecemos de una carrocería o un paragolpes que nos proteja en caso de accidente. Maniobras simples en un auto, en una moto serían mucho más peligrosas.

Cómo elegir la moto correcta

Los automovilistas no realizan esfuerzo alguno en los semáforos porque no tienen que balancear el auto para que se quede parado, no tienen que preocuparse si alguna rueda patina un poco al arrancar o frenar, la lluvia y el viento no los afecta; pero en cambio en las motos, todo lo mencionado requiere de nuestra intervención y atención, porque son situaciones potencialmente peligrosas si no sabemos cómo actuar en cada caso.

Somos vulnerables

Cuando una moto choca con otro vehículo, sea culpa del motociclista o no, éste siempre se lleva la peor parte. Estudios indican que cerca del 80% de los choques en los que interviene una moto, el piloto resulta herido; contra un 20% en el caso de los autos.

Sepamos que somos vulnerables, por eso es importante estar más atentos al manejo que los automovilistas, prestar atención a todo lo que nos rodea y siempre, pero siempre, estar preparados para reaccionar.

El ser vulnerable es también la razón por la cual siempre, debemos usar ropa adecuada con protecciones, porque nunca sabemos cuándo la pondremos a prueba. Como dicen nuestros colegas españoles: “hay dos clases de motociclistas: el que ya se cayó y el que se está por caer”.


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